Un piercing es una pequeña incisión que se hace en la piel y a través de la cual se inserta un anillo, un pendiente o una aguja. Aunque los piercings son populares, a veces pueden provocar complicaciones como una infección. Las personas con un piercing infectado deben tomar medidas para deshacerse de ella antes de decidir si deben quitarse el piercing.
¿Qué es un piercing infectado?
Una infección de piercing se produce cuando las bacterias entran en el orificio del piercing durante su cicatrización. Los síntomas incluyen enrojecimiento, hinchazón o dolor alrededor del piercing, picazón y secreción purulenta (pus). La mayoría de las infecciones son causadas por bacterias comunes presentes en el ambiente, pero también pueden deberse a virus, hongos o parásitos.
¿Cómo tratar un piercing infectado?
La primera opción para el tratamiento de una infección de piercing es generalmente limpiar la zona de la herida con agua y jabón. Es importante lavarse bien las manos antes de tocar el piercing o la zona infectada. Use un jabón antibacteriano para eliminar las bacterias. Una vez limpio, aplique una crema antibiótica en el piercing. Hay muchos productos disponibles en la farmacia sin receta que pueden ayudar a combatir la infección.
Si estas medidas no son suficientes para controlar la infección, es posible que deba considerar quitarse el piercing. Hable con su profesional de la salud antes de tomar una decisión y siga cuidadosamente todas las instrucciones. Si se retira el piercing, asegúrese de consultar a un médico si los síntomas persisten.
¿Cómo prevenir las infecciones de piercing?
Hay varias maneras de reducir el riesgo de infección después de un piercing:
- Encuentre un especialista con la formación adecuada y que utilice herramientas y materiales estériles.
- No toque el piercing con las manos sucias y no permita que nadie más lo toque.
- No use ropa ajustada o zapatos que rocen contra el piercing.
- Evite actividades que puedan causar fricción excesiva, como el deporte intenso.
- Use una solución salina para enjuagar el piercing diariamente.
- Cambie las joyas en caso de infección persistente.
Las infecciones de piercing son comunes y se pueden tratar con productos de venta libre o medicamentos recetados por un médico. Sin embargo, la forma más segura de reducir el riesgo de infección es encontrar un especialista experimentado y cualificado para realizar el piercing y tomar las precauciones necesarias para mantener el sitio limpio y libre de infecciones.