El piercing es una de las formas más eficaces de destacar y realzar tu look. Practicado desde hace siglos, es muy popular hoy en día y, aunque el procedimiento es seguro en la mayoría de los casos, puede ser propenso a infecciones.
Las complicaciones que surgen en caso de infección requieren, en la mayoría de los casos, un tratamiento con antibióticos, y es importante saber cuáles son los más adecuados para tu piercing y tu tipo de piel. En este artículo, te explicaremos cómo reconocer los síntomas de una infección y qué tipo de antibiótico tomar según el tipo de piercing.
Reconocer los síntomas de una infección relacionada con un piercing
Una infección causada por un piercing no siempre aparece de inmediato. Por lo tanto, es importante comprender las señales que deben alertarte y animarte a consultar a un médico. Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Hinchazón excesiva alrededor del piercing.
- Enrojecimiento o irritación.
- Dolor tras una manipulación o un contacto con productos que puedan provocar reacciones alérgicas.
- Presencia de pus u otros líquidos, acompañados o no de mal sabor o mal olor.
Si notas alguno de estos síntomas, debes consultar urgentemente a un médico especializado en piercings para evitar el riesgo de infecciones de amplio espectro.
Qué tipo de antibiótico tomar según el piercing
Cuando consultes a tu médico, este generalmente te recetará un tratamiento a base de antibióticos. Aunque algunos antibióticos son más apropiados para ciertos tipos de piercings, también existen medicamentos que pueden usarse para tratar cualquier tipo de infección.
Piercing en la oreja
Los piercings en la oreja son los que se asocian con mayor frecuencia a infecciones, ya que la piel es fina y puede entrar fácilmente en contacto con productos químicos o contaminantes potencialmente peligrosos. Las infecciones en la oreja se pueden tratar con medicamentos como el metronidazol, la clindamicina y la cefalosporina.
Otros tipos de piercings
Aunque los piercings en la oreja son particularmente propensos a las infecciones, otros piercings también pueden infectarse y requerir tratamiento. Para los piercings que atraviesan la piel (labret, cejas, etc.), puedes tomar medicamentos como amoxicilina, clindamicina o minociclina. Para los piercings íntimos, como el piercing en el ombligo o en las zonas genitales, deberás tomar medicamentos como eritromicina, norfloxacina o gentamicina.
Cómo tomar correctamente los antibióticos para el piercing
Es muy importante tomar los antibióticos exactamente como te los recete tu médico. Si no sigues las instrucciones, corres el riesgo de no obtener el resultado esperado y de empeorar aún más tu estado. Debes tomar los medicamentos a horas fijas, sin saltarte dosis y hasta que el tratamiento haya terminado. También debes beber mucha agua y comer de forma saludable para ayudar a tu cuerpo a recuperarse más rápidamente.
Finalmente, asegúrate de llevar siempre un apósito estéril sobre tu piercing y de cambiarlo todos los días para reducir el riesgo de reinfección. Si sientes que tu estado empeora a pesar del tratamiento, consulta inmediatamente a tu médico para adaptar el tratamiento.
Las infecciones debidas a los piercings son frecuentes y pueden tener graves consecuencias si no se tratan a tiempo. Cuando notes los primeros signos, debes consultar urgentemente a un médico. Según tu tipo de piercing, tu médico te recetará un tratamiento a base de antibióticos cuya posología deberás respetar estrictamente para evitar cualquier recaída.